Un minuto de silencio… un segundo de descuido… un hijo! Descansa en paz Facundo Cabral
Yo crecí con él, con su música, con su humor, con su esperanza y desesperanza, crecí creyendo que decirlo era mejor que callarlo, pero que callarlo también tiene un sentido profundo.
Aprendí que la música puede tocarte en lo más profundo de las entrañas, aprendí que dos versos desgarradores pueden cambiarte la vida…. aprendí la ternura de una madre, y sin duda la fuerza de las palabras.
Escuché Facundo Cabral gracias a César y a María Luisa, que en esos momentos eran unos muchachones luchando por sus ideales… curiosamente siguen siguen muchachones… con más años… pero con los mismos ideales. De Facundo Cabral heredamos lo mismo: la música y el amor a las cosas sencillas a través de su obra.
Hoy está muerto… y una parte de mí le construye una altar eterno, para que dentro de mi corazón… descanse en paz Facundo Cabral